viernes, 22 de junio de 2007

Pequeños contentos

Me contenta que al despertarme por las mañanas, después del primer gesto de incomodidad, compruebo que sigo siendo. Me contenta lo reconfortante que me resulta la primera ducha y el primer café con leche. Me contenta la amabilidad con la que los repartidores de los periódicos gratuitos me ofrecen su producto. Me contenta lo considerado que es mi quiosquero habitual. Me contenta las atenciones que recibo de mi farmacéutico de siempre y de su empleado. Me contenta la profesionalidad y la humanidad de los médicos que frecuento. Me contenta leer, oír o ver a algunos políticos cuando se producen con elegancia y sin histrionismos, no insultando, y respetando a sus rivales porque recuerdan que el significado de la palabra Parlamento deriva del verbo parlamentar (esto también es valido para algunos periodistas). Me contenta si, al ir a solicitar cualquier tipo de servicio, compruebo que las personas que están allí con el mismo fin, forman una cola ordenada en lugar de arremolinarse (esto es una norma no escrita desde los Pirineos hacia arriba). Me contenta el saludo de cualquier persona aunque no hayamos tenido ocasión de vernos o hablar desde hace años. Me contenta que al recibir una llamada telefónica, me interlocutor se identifique antes de cualquier otro trámite. Me contenta recibir algún tipo de alabanza aunque sea ligeramente exagerada. (recuerden la película “Jhonny Guitar”: una de las chicas dice a punto de morir: “miénteme Jhonny, dime que me quieres”). Me contenta comprobar que después de mi carta del próximo pasado día 15 en esta misma sección, algunos de mis compañeros de trabajo han empezado a cerrar las puertas de los cuartos de baño. Me contenta .que, aunque mis alumnos siguen tirando papeles en el suelo de las aulas, los recogen sin oponer resistencia alguna cuando les pido que así lo hagan (puede que las generaciones venideras de estudiantes comprendan que la mejor acto de limpieza es no ensuciar). Me contenta ver que algunos conductores no obstruyen ni los pasos de peatones ni las confluencias con otras calles cuando tienen que parar. Me contenta que cuando después de una tenaz resistencia por mi parte me voy a dormir por las noches, pienso que después de algunas horas, seguiré siendo….Me contenta, en fin la buena educación.

Francisco Bernabé Roca 18-V-06
Publicado en La Opinión de Murcia con el supuestamente mejor título Contentos cotidianos.